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Mi servicio voluntario en el Colegio Aleman de Temperley

El tiempo pasa demasiado rápido, especialmente cuando uno está a gusto con lo que está haciendo. De eso me doy cuenta cuando hago la suma de los últimos dos meses que estoy trabajando, como voluntaria del programa "kulturweit", en el Colegio Aleman de Temperley.

Me llamo Annabelle, tengo 19 años y soy de Marburg en Alemania. Comparado con Buenos Aires, Marburg es una ciudad muy pequeña con solo 80.000 habitantes y con un castillo bonito en una montaña.

Cuando me enteré de la posibilidad, ofrecida por el Ministerio de Astuntos Exteriores, de pasar una estadía en el extranjero con el programa "Kulturweit", me gustó en seguida la idea. Porque era exactamente lo que siempre había querido hacer después del Abitur.

Así que recibí con mucha alegría la oferta atractiva, de poder asistir al Colegio Aleman de Temperley como voluntaria y hablante nativa durante 6 meses.

Al llegar a Buenos Aires me quedé deslumbrada con esta ciudad grande y tuve que acostumbrarme al permanente ruido de los coches y la vivacidad de las calles y plazas. Pero poco a poco iba conociendo mejor la zona así como el colegio. No solo gozo de la ciudad, sino también con mi trabajo muy variado, en la Primaria y Secundaria del colegio. Los profesores y los alumnos son muy abiertos, cálidos curiosos. Por lo tanto me place la colaboración en clase, en proyectos, en excursiones o por ejemplo en el intercambio de Ludwigsburg, al cual pude contribuir. Estoy contenta de poder acercarles una impresión de Alemania a los alumnos por medio de mis relatos y de reafirmar personalmente lo que aprendieron en clase sobre la RFA.

Como "embajadora" de la cultura alemana me interesa sobre todo, fascinar a gente jóven por otra cultura y a motivarla a aprender el alemán. Espero que mi trabajo en el Colegio Alemán pueda ser un paso del camino a un mundo constituido por la tolerancia, la comprensión y el cosmopolitismo, proporcionando nuevos puntos de vista.

Me alegro de las nuevas experiencias e impresiones que pueda llevar conmigo a la vuelta en febrero. Al final quiero agradecerles a todos por su amable acogida en el Colegio Alemán de Temperley.

Liebe Grüße Annabelle Metzner