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Escribir una editorial en esta época del año
es casi una misión imposible: son tantos los
pensamientos, las ideas, las propuestas, los logros,
los alcances, los intentos, los esfuerzos, por lo que
voy a intentar no olvidarme de nada ni de nadie.
Comenzamos
este año con un nuevo reconocimiento por parte
de las autoridades alemanas como colegio alemán
en el extranjero y hoy, casi por finalizar el ciclo
lectivo, dejamos atrás las primeras etapas de
acreditación para el bachillerato internacional
trilingüe, esperando la visita de campo, la auditoría
para comienzos del 2010.
A
nivel nacional, nos enfrentamos a la nueva propuesta
de la nueva escuela secundaria de la Provincia de Buenos
Aires con una contrapropuesta institucional superadora
a partir de la enseñanza trilingüe y de
la oferta de la modalidad de ciencia naturales.
En
las próximas páginas y en nuestra página
web podrán apreciar todo lo trabajado este año.
Todo esto fue posible porque todas las partes involucradas
de nuestra comunidad educativa luchamos por un fin común:
nuestros chicos, su presente y su futuro.
"Sólo
es feliz y grande aquel que para llegar a ser algo no
necesita ni mandar ni obedecer" dijo Goethe alguna
vez. Como institución, aspiramos a formar personas
que posean la capacidad para resolver situaciones conflictivas
a través de la mediación y la negociación,
sean estas situaciones personales, grupales o institucionales,
capaces de organizar su tiempo y espacio en función
de un proyecto de vida personal sobre la base de una
escala de valores autónoma, de tomar decisiones
meditadas y desarrollar actitudes críticas, responsables
y solidarias, de analizar e investigar situaciones problemáticas
de la comunidad, de investigar a través de hipótesis
causales desarrollando proyectos de servicio a la comunidad,
de reconocer, construir y evaluar críticamente
argumentos científicos, de acceder a través
del aprendizaje sistemático de los idiomas alemán
e inglés al cursado de estudios terciarios y
universitarios y a los sectores de la producción
y del trabajo, tanto en nuestro país como en
cualquier país del mundo, capaces de ser partícipes
de proyectos internacionales fomentando la interacción
con la comunidad.
Como
colegio que se proyecta y piensa en el futuro, me permito
citar el siguiente poema de Mex Urtizberea, que resume
también nuestro objetivo y dice así:
EL MUNDO ESTÁ EN MANOS DE AQUELLOS QUE TIENEN
EL CORAJE DE SOÑAR Y CORRER EL RIESGO DE VIVIR
SUS SUEÑOS...
Deseos
para los chicos
Que
sean chicos los chicos.
Que sean chicos, y no clientes de las compañías
de celulares, o vendedores de rosas en los bares,
o estrellas descartables de la televisión.
Chicos, no limpiavidrios en los semáforos,
o botín de padres enfrentados o repartidores
de estampitas en los subtes.
Que no sean chicos soldados. Que no sean foto de un
portal pornográfico. Que no sean los habitantes
de un reformatorio.
Que no sean costureros en talleres ilegales de ningún
lugar del mundo.
Que sean chicos los chicos, y no un target.
Que no sean los que pagan las culpas. Los que reciben
los golpes. Los bombardeados por publicidad.
Que se dediquen a ser chicos y a forjarse un futuro
digno y pleno de posibilidades.
Que no los acosados por las preocupaciones, pero que
tengan conciencia social.
Que sean chicos los chicos y no los incentivados con
desmesura a consumir todo lo que saca el mercado.
Que sean chicos, y no los que aspiran pegamento en
una esquina o fuman paco en la otra, tan de nadie,
tan desprotegidos.
Y que los chicos sean lo intocable, que sea la gran
coincidencia en cualquier discusión ideológica;
que por ellos se desvelen los economistas de todas
las corrientes, los dirigentes de todos los partidos,
los periodistas de todos los medios, los vecinos de
todas las cuadras, los asistentes sociales de todas
las municipalidades, los maestros de todas las escuelas.
Niños, y no los que empujan el carro con cartones.
Que sean chicos los chicos, simplemente.
Que ejerzan en paz el oficio de vivir.
Que se los llame a trabajar con la imaginación
y la creatividad.
Y que los chicos sean lo importante, que por ellos
lleguen a un acuerdo los que nunca se ponen de acuerdo;
que por ellos se dirijan la palabra los que no se
hablan, que por ellos hagan algo los que nunca hicieron
nada.
Que sean felices los chicos, por ser chicos y por
tener la oportunidad de crecer.
Gracias
a toda la comunidad educativa de la Deutsche Schule
Temperley por trabajar a conciencia, con profesionalismo
y con el corazón, en función del crecimiento
de nuestros chicos.
Mariana
Vogt
Directora General
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